Pagos 2026: facturas en 32 días, pero persisten brechas sectoriales

Pagos 2026: facturas en 32 días, pero persisten brechas sectoriales

El último Ranking de Pagadores de la Bolsa de Productos (BPC) revela que, si bien el promedio nacional de pago de facturas se mantiene estable en 32 días, la brecha según el sector se ha profundizado. Mientras que el rubro industrial y minero mantiene plazos cortos, los sectores de Servicios Tecnológicos y Construcción han visto una extensión en sus procesos, alcanzando promedios de 45 a 50 días. Esta demora no siempre responde a falta de fondos, sino a procesos de validación y recepción de estados de pago más burocráticos.

¿Qué significa este dato para las empresas y empresarios?

Este escenario obliga a una gestión de tesorería mucho más quirúrgica:

  • Planificación del Flujo de Caja: Conocer el tiempo estándar de la demora dependiendo del rubro mejora los cálculos de liquidez y cuando estos son mayores, tener previstos acuerdos para el uso de factoring.
  • Presión Financiera por Retenciones: El aumento de la brecha indica que las grandes empresas están siendo más rigurosas en las revisiones antes de dar el "visto bueno" a la factura, lo que genera una mora técnica que afecta directamente la capacidad de la Pyme para pagar sus propias obligaciones (sueldos, leyes sociales e IVA).

Puntos clave para Construcción y Proveedores Inmobiliarios Críticos

Para quienes proveen materiales, servicios de ingeniería o instalaciones a grandes constructoras e inmobiliarias, este dato es una señal de alerta:

  • Estados de Pago vs. Facturación: En la construcción, el retraso suele ocurrir antes de la emisión de la factura (en la aprobación del estado de pago). Es crítico monitorear este "tiempo gris", ya que el Ranking de Pagadores mide desde que la factura es aceptada. Si el estado de pago se atrasa, el plazo real de cobro puede superar fácilmente los 60 o 70 días.
  • Riesgo de Efecto Dominó: Si una constructora estira sus plazos de pago a sus proveedores críticos (hormigón, acero, terminaciones), pone en riesgo la continuidad de la obra. Las inmobiliarias deben evaluar la salud financiera de sus contratistas para que estos retrasos no terminen en paralizaciones por falta de insumos.

Consideraciones y Alertas

  1. Sectores con Semáforo Rojo: Si su cliente principal pertenece al rubro de servicios o construcción, considere que el riesgo de atraso es alto por naturaleza operativa. No asuma que un atraso es necesariamente un síntoma de quiebra, pero sí de una administración de caja más lenta.
  2. Validación de Facturas: Una alerta común es el rechazo de facturas por detalles mínimos al día 8 (límite legal). Esta es una técnica para "ganar tiempo" y reiniciar el conteo del plazo de pago.
  3. Costos Financieros: Ante plazos de 45 días, el costo del financiamiento para cubrir ese periodo debe estar integrado en la estructura de precios del contrato para no sacrificar el margen de utilidad.

Conclusión

La estabilidad del promedio nacional es engañosa para los proveedores de la construcción y servicios. La brecha de 45 días en estos sectores exige que las empresas B2B sean extremadamente rigurosas en la evaluación de sus clientes. No basta con saber que el cliente "tiene patrimonio"; es vital conocer su comportamiento histórico de pago y su agilidad administrativa, ya que en el mundo B2B, un pago que llega 15 días tarde es un costo financiero que la Pyme no debería absorber sola.